martes, 9 de mayo de 2017

El mérito es únicamente de Jesucristo

Texto: Hebreos 10: 16-18 “Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade: y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.
Oración de contacto: revisemos la siguiente historia
Historia secular: un joven por estar jugando con una pelota de beisbol arrojo sin querer la misma hacia la calle en donde había un auto estacionado y le quebró el vidrio frontal, este joven en medio del nerviosismo lo único que hizo fue correr pensando en poder ocultar su falta, sin embargo un policía que rondaba el área lo vio y lo siguió hasta su casa a lo cual llamó a la puerta y la madre de aquel joven salió a lo que el policía le contó todo lo que su hijo había hecho y que era necesario que ella y el joven le acompañaran a la estación de policía para levantar un acta de lo acontecido e indicar cómo se harían responsables. La madre se molestó con el joven por lo acontecido pero no tenía otra opción que acompañar al policía fue e hizo como el policía le había dicho pero para su sorpresa al llegar el dueño del vehículo ya había levantado una denuncia por lo que le había pasado por lo que de inmediato el joven fue visto como el culpable y ya se iniciaba un proceso en su contra. El joven estaba muy asustado y la madre estaba muy preocupada pues no tenía muchos recursos como para pagar aquel vidrio. Para sorpresa de ellos una persona que estaba en aquella estación al escuchar todo y que debían pagar el vidrio vio la preocupación en la señora y el preguntó que cuanto era el precio de aquel vidrio a lo que el dueño del vehículo ya había pasado por un sitio a cotizarlo y llevaba en su mano dicha cotización la cual rondaba los B/.100; para sorpresa de todos los presentes aquel hombre sacó su billetera y le entregó en su mano el dinero al dueño del vehículo y le preguntó que se le debía a lo que el dueño del vehiculo muy confundido dijo que nada. Aun los policías estaban sorprendidos y en medio de su confusión no pudieron hacer más nada que cerrar el caso y colocar todo como saldado.
El problema: al ser humano le cuesta entender que otro pague el precio
Necesidad sentida: es necesario que comprendamos que ya no hay precio que pagar, pues ya Cristo lo pagó
Introducción al contexto bíblico: revisemos el contexto de esta carta
Contexto bíblico: hebreos es escrito a los judíos convertidos al cristianismo, quienes en medio de su fe confrontaban los problemas de dudas respecto al cumplimiento de la Ley de Moisés así como de sus tradiciones. La carta a los hebreos es un tratado para aclararle a estos el camino, mostrarles que el cristianismo no se trata de una continuación al judaísmo, sino de un nuevo pacto, un pacto hecho por el propio Dios hecho hombre. Por lo que nosotros los gentiles debemos leer esta carta teniendo en mente sus costumbres a fin de comprender cada una de las cosas que señala el autor de esta carta
Tesis: El mérito es únicamente de Jesucristo
Pregunta homilética: ¿en qué nos basamos para indicar que el mérito es únicamente de Jesucristo?
1.      Cristo estableció un nuevo pacto. V16a

“Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor:”

Ningún otro ha establecido un pacto de salvación, solo Jesús ha mostrado el camino perfecto hacia la misma, Cristo estableció por sí mismo el pacto, un pacto en cual usted y yo solo debemos creer en él para ser salvos; para los judíos esto era algo sumamente confuso puesto que ellos venían de un anterior pacto totalmente basado en obras.

En medio de nuestra cultura latina es común encontrar a muchas personas que aun hoy día continúan pensando que su entrada al cielo depende de lo que hagan e inclusive muchos piensan que al final de sus vidas se pesará a ver que es mayor si sus buenas obras o las malas. No pareciera, pero nuestra cultura se enfrenta a la misma situación que los judíos y es necesario que entendamos que este nuevo pacto fue establecido por el propio Jesús quien dijo que así sería y en el cual solo tenemos que creer de corazón sincero en él.

2.      Cristo es quién ejecuta el pacto. V16b

“Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré,”

Ya con la declaración de un nuevo pacto que dejaba por viejo el anterior, los judíos estaban confundidos, pero ahora al indicar que el propio Cristo pondría en el corazón y en la mente de todo el que en él creyere sus leyes esto les sonaba aún más extraño y es que ya no se trataba de su esfuerzo personal por aprenderse las escrituras como era común en medio de los judíos, sino que inclusive ahora el mérito del conocer la Palabra era de Jesús.

Es común hoy día ver personas que en pocas semanas de conocer al señor hacen declaraciones citando la Palabra de Dios de forma correcta con lo que vemos que esta promesas aún hoy se ve cumplida, no quiere decir esto que usted no lea la Palabra, sino que Jesús es quien se encargará que esta penetre su corazón y su mente al punto que usted no la olvide; nuevamente aquí el mérito de conocer la palabra de Dios no es suyo ni mío, sino es parte de la promesa de Cristo por lo que el mérito aquí también es de Él.

3.      Cristo es quién paga el precio de nuestra libertad. V17 y 18

“añade: y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado”

Aquí había otro asunto que para los judíos convertidos no concordaba con sus tradiciones, y es que ellos acostumbraban que para el perdón de sus pecados debían presentar un sacrificio de corderos o tórtolas para que sus pecados fueron redimidos y esto a través del sumo sacerdote en el templo. Jesús ahora les estaba indicando que no debían hacer nada de esto pues una vez habían creído y confesado sus pecados ya no se acordaría de ellos ni era necesaria ninguna ofrenda pues ya Cristo había pagado el precio para el perdón de los mismos.

Como antes indicamos esta es otra cosa en la cual muchos entramos en conflicto al venir a los pies de Cristo pues venimos de una enseñanza de pagar penitencias por las faltas cometidas e incluso de presentar ofrenda por las mismas ante un templo o un mediador; sin embargo, esto no es lo que nos enseña el Señor. Cristo nos habla claramente en estos dos versos de que ya el pagó el precio de nuestra redención, es decir de nuestra liberación del precio de nuestro pecado, por lo que cuando le confesamos nuestras faltas ya el precio ha sido saldado, cuando creemos ya son perdonados no solo los pecados antes de conocerle sino que ya el precio de todos nuestros pecados es saldado pues Cristo murió ya hace muchos años pero no solo por algunos de nuestros pecados, sino por todos nuestros pecados, esto es de quienes hemos puesto nuestra confianza en Él como nuestro único y suficiente Salvador.


Todo mérito en la salvación es de Jesucristo.

viernes, 26 de febrero de 2016

Lo que el Señor espera de nosotros

Hechos 2: 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.


 

Introducción: este verso que ya quizás nos lo sabemos de memoria contiene una serie de enseñanzas que vale la pena en celebración de nuestro octavo aniversario revisarlo a fin de que cada uno de nosotros nos analicemos si realmente estamos viviendo conforme a lo que consideramos el lema de nuestra Iglesia.

 

Proposición: escudriñemos este interesante texto

 

1.       En la parte espiritual. Alabando a Dios

 

Cuando hablamos de alabar a Dios en primer plano nos viene el entonar cánticos al Señor pero el alabar a Dios involucra una serie de asuntos relacionados a la obediencia al Señor como lo son:

-          Amar a nuestro prójimo. Gálatas 5: 14-15Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.

-          Ser sensibles al Espíritu Santo de Dios y obedecerle. Juan 16: 13-14Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

-          Sintiendo compasión por los perdidos.

-          Orando por los que aún no conocen el evangelio y por quienes ya están en el evangelio. Lucas 2:32 Luz para revelación a los gentiles,
Y gloria de tu pueblo Israel.

-          Cantando con el entendimiento. Juan 4: 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

 

 

2.       En la parte física y visible. Teniendo favor con todo el Pueblo

 

Esto involucra:

-          Honrar a Dios con nuestros bienes. Proverbios 3:9 Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos

-          Compartiendo con quien lo necesita.  Hechos 20: 35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

-          Llevando la palabra a toda persona en todo lugar. Marcos 16: 15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

-          Invirtiendo en misiones. Marcos 13: 10 Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones.

-          Trabajando para el bienestar de la comunidad. Romanos 15: 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.

 

 

3.       La respuesta de parte de Dios. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

 

Observe esta parte a detenimiento, si usted está alabando a Dios en todos los aspectos y si está teniendo favor con el pueblo el Señor mismo será el que pondrá en el corazón de las personas el que se añadan a la Iglesia pero esto solo sucederá si la Iglesia está cumpliendo a cabalidad con los dos puntos anteriores.

 

En esta oportunidad el Señor te pregunta muy personalmente si estas contribuyendo a cumplir con este propósito o si estás siendo tropezadero para el propósito de Dios para su Iglesia, no pienses en lo que están haciendo los demás pregúntate esto a ti y ponte a cuentas con Dios si estás haciendo algo con lo que estorbas el crecimiento de su obra, pero si estas contribuyendo en su obra entonces continúa esforzándote  y siendo parte de lo que Dios quiere hacer a través de su Iglesia.

miércoles, 3 de febrero de 2016

El propósito de Cristo.


Texto: Juan 3: 14-17

14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.


 

Introducción: este quizás es un texto bastante escuchado y que quizás muchos de nosotros lo sabemos de memoria, pero la pregunta es si realmente estamos conscientes de las enseñanzas que hay en él.

 

Proposición: en esta oportunidad a la luz de la palabra de Dios analizaremos el texto buscando extraer de él todo el consejo de Dios que nos permita entenderlo y enseñarlo correctamente.

 

1.       El contexto

 

Este pasaje es señalado por el Señor en el contexto de la conversación con Nicodemo donde el Señor le indica la necesidad de nacer espiritualmente y no solo físicamente como ya lo había hecho al salir del vientre de su madre. En este conjunto de versos el Señor dice una serie de cosas interesantes que nos ayudaran como lectores de la Biblia, uno de ellos es el señalamiento en el verso 13 y 14…

13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,



2.       La comparación

 

En estos versos el Señor nos indica que “nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo”, ¿a quién se refiere? Pues a Cristo, pero note lo que usa para comparar, se remonta al peregrinaje del pueblo de Israel  en el desierto al ir hacia la tierra prometida donde se indica “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado” así como el pueblo al mirar la serpiente puesta en alto en medio del campamento obtenían sanidad y liberación del efecto de la picadura de las serpientes así todo aquel que llega a Cristo y cree en su sacrificio hecho en la cruz del calvario tiene la oportunidad de recibir sanidad espiritual y liberación de la condenación que hay en su contra.

 

3.       La importancia de las conjunciones en estos versos

Si observa el verso 15 notará que inicia con una conjunción “para” donde se indica el propósito por el cual el Señor Jesús hizo su sacrificio el cual tiene como objeto el brindar la oportunidad de que todo aquel que crea tenga vida eterna en Él. Pero sigue diciendo el verso 16 (el tan conocido pasaje) “porque” esta palabra inicial denota la razón por la cual el Señor hizo su sacrificio en esa cruz porque amo al mundo, ahora bien es importante que no malinterpretemos aquí la palabra mundo la cual en realidad solo está señalando a la humanidad en general. El “que” está ampliando la idea, es decir brindando mayor explicación del “porque” inicial.  El “para” da el resultado por el cual se está indicando el mensaje, que es la salvación de la humanidad. Y finalmente el “sino” nos muestra un contraste entre el que cree y el que no lo hace, lo cual culmina en salvación para el que cree y perdición para el que no cree.

Hemos observado en esta pequeña exégesis del verso el propósito por el cual el Señor envío a su Hijo a morir en la cruz del calvario (exegesis = aplicación de principios de interpretación) ahora bien es necesaria una respuesta para aquellos que aún no han dado ese paso de fe, aquellos que aún no han puesto su mirada de fe y confianza en el Señor Jesús como único medio de salvación.

¿te gustaría hoy rendirte a Jesús y reconocerle como el único medio para tu salvación?
Dile a Dios en oración que crees que Jesús es el Hijo de Dios, dile que deseas que Jesús entre en tu corazón y te transforme, pidele que te perdone por todo lo que has hecho que a Dios no agrada y pide a Dios las fuerzas y determinación para hacer de ahora en adelante lo que Él quiere que hagas.

¿Quieres como creyente en Él, darle gracias hoy por lo que hizo por ti en esa cruz? si es así te invito a que levantes tu mano en señal de agradecimiento y ores conmigo…                                                
Bendito Dios, te doy gracias por enviar a tu Hijo Jesús a sacrificarse por mi, entiendo que todo lo hiciste por amor, entiendo que era yo quien merecía estar allí, te pido que sea tu Espíritu Santo ayudándome a hacer lo que tu deseas que haga, todo lo pido en el nombre de Jesús, amen.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Alianzas que te maldicen





Éxodo 23: 20-33 

El Angel de Jehová enviado para guiar a Israel

20 He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
21 Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.
22 Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.
23 Porque mi Angel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.
24 No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas.
25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
26 No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días.
27 Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos.
28 Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti.
29 No los echaré de delante de ti en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo.
30 Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra.
31 Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Eufrates; porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti.
32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses.
33 En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.




Introducción: ¡dime con quién andas, y te diré quién eres! Una frase muy sonada pero que en muchas ocasiones resulta ser muy cierta. Quizás no tanto por el hecho de que con quien andes significa que estarás haciendo lo que ellos hacen, pero muy probablemente al verte la gente piense que andas en lo mismo, o aún peor quizás con el tiempo seas atraído a lo mismo.

Proposición: en esta noche veremos a la luz de la palabra como puede llenarnos de bendición o maldición las amistades o personas con quienes estemos compartiendo cosas.

 

1.       El Señor nos fija límites y nos hace fuertes v. 31

 

En el contexto de la escritura leída observamos que el Señor había prometido a Israel fijar límites delante de la tierra que Él les estaba entregando. En el verso 23 vemos que el ángel del Señor iría delante del pueblo de Israel haciendo sucumbir los pueblos paganos y brindando así la posesión de la tierra a su pueblo; pero es interesante notar que en el verso 24 el Señor señala su mandato de no inclinarse delante de los dioses de esos pueblos, sino más bien da la instrucción de eliminarlos. Y en el verso 25 indica claramente la bendición que daría si fuesen fieles (las mujeres serían fértiles, bendeciría el pan y las aguas, y quitaría toda enfermedad).

 

Pero además de todo esto el Señor indica en el verso 31 en su parte final de que Él pondría en las manos del pueblo de Israel a los moradores de esa tierra y que ellos mismos los echarían de delante de ellos, es decir prometía darles las fuerzas para obtener la victoria.

 

Hoy día usted y yo mi querido amigo y hermano tenemos delante de nosotros la oportunidad de recibir la bendición de Dios si obedecemos fielmente a lo que Él nos manda, tu y yo tenemos la oportunidad de que Él entregue en nuestras manos la victoria en medio de las situaciones más complicadas de esta vida, pero todo ello dependerá de nuestra comunión con Él y nuestra obediencia a Él.

 

 

 

2.       El Señor nos insta a cuidar de con quién hacemos alianza  v.32

 

Como bien expresábamos en el dicho indicado al inicio es culturalmente un peligro aliarnos a personas con una reputación no adecuada, pero cuanto más peligroso será el aliarnos o hacer amistad con personas que no comparten nuestros principios, nuestra fe, nuestras costumbres, nuestros ideales, en fin ¿cuan peligroso no será si empezamos a compartir nuestro valioso tiempo (que en realidad ni siquiera es nuestro sino que es de Dios y nosotros solo lo administramos) con personas que en lugar de traernos fortalecimiento en nuestra relación con Dios nos aparten de Él?

 

Este es un tema de mucho debate, y que son muchas las posiciones, pero si observamos el contexto del verso 32 antes leído podremos notar que el Señor aquí indicaba a su pueblo Israel un mandato claro de que al ellos tomar posesión de la tierra que Él les estaba dando no deberían por ninguna causa aliarse a las personas que ocupaban antes de esto dicha región.

 

Quizás usted diga ¿pero cuál era el problema?¿por qué debían actuar así? Pues la respuesta es más sencilla de lo que parece, pues resulta que estos pueblos eran pueblos entregados a la idolatría, a la inmundicia, a vivir desordenadamente y abiertamente en contra de todo lo que Dios ordena. Por ello el que el pueblo de Israel hiciese alianza con ellos representaba un acuerdo que les permitiría mantener estas prácticas abominables en medio de ellos lo cual sabemos que Nuestro Dios, quien es celoso y no comparte su gloria con nadie, jamás aprobaría.

 

3.       El peligro en hacer alianzas con quienes el Señor no aprueba v.33

 

En este verso el Señor nos da una clara evidencia del peligro que hay en que nosotros hagamos alianza con quién Él no aprueba, el mayor peligro esta en que estas personas nos hagan pecar contra Él. Y quizás aquí muchos se hagan los fuertes, se hagan los más espirituales pensando en que eso será con otro hermano pero no conmigo, pero sabes si el Señor lo dice por algo es.  En realidad las estadísticas son muy claras:

 

-          Cantidad de jóvenes que inician noviazgo con inconversos. Resultado = la mayoría terminan alejándose del Señor

-          Cantidad de jóvenes que toman como amigos a inconversos. Resultado = la mayoría termina haciendo cosas que no agradan a Dios

-          Cantidad de adultos y jóvenes tratando de ser aceptados en un grupo de inconversos. Resultado = practicas no agradables a Dios

Estos son solo ejemplos, pero la historia se repite una y otra vez. En el texto vemos que el Señor se lo advertía al pueblo de Israel antes de ellos tomar posesión de la tierra prometida y al leer la palabra vemos que tal cual el Señor lo advirtió cuando hicieron alianza con los pueblos paganos se desviaron y terminaron preparando altares (lugares altos) para adorar a dioses paganos y hacer cosas que a Dios no agradan incluyendo el sacrifico humano de niños.

No se que cosas en tu vida hoy representan alianzas con el mundo, pero hoy el Señor nos da un llamado de atención a ser cuidadosos, a no tener en poco este hecho. Porque los peligros que incluye esto pueden repercutir en maldición, en consecuencias no deseadas que en muchas ocasiones terminan dañando nuestro testimonio, nuestra integridad como personas, nuestra salud e incluso acabando con nuestras vidas. 

Hoy tienes la decisión en tus manos  - se fiel al Señor y Él te bendecirá – haz alianzas no aprobadas por Dios y verás las consecuencias inevitablemente.

martes, 8 de septiembre de 2015

Los Estándares de Dios


Malaquias 3: 6 “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”

 


Introducción: Deuteronomio 4: 9 dice “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos”

Como observamos aquí nos manda el Señor a pasar de una generación a otra lo que Él nos enseña no nos dice que ajustemos la palabra entre una generación y otra sino que nos dice que la pasemos así mismo entre una y otra.

Muchas veces encontramos a personas diciendo que bueno eso eran otros tiempos, que las cosas ahora son distintas, queriendo en cierto modo hacer ver que eso no es aplicable 100% a nuestros días, pero la verdad de todo esto es que se quiere justificar lo injustificable, puesto que Dios no cambia sus reglas tampoco cambian, somos nosotros los que debemos ajustarnos a sus estándares y olvidarnos de lo que el mundo nos empuja a hacer, puesto que este mundo cada día se sumerge más y más en cosas que para nada agradan a Dios.

                   

Proposición: en esta oportunidad revisemos a la luz de la palabra de Dios este interesante tema…

1.       Dios no cambia.  Malaquias 3:6 “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos” y  Santiago 1: 17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

 

Como observamos en ambos textos nos indica que Dios no presenta ningún tipo de cambios, Él es quien es, sus estándares y estatutos son los que son desde el principio. 

 

El hombre en su afán de querer introducir el libertinaje a su vida cotidiana trata de ajustar los estándares de Dios a como él quiere vivir, lo cual sabemos que no es posible puesto que Dios ha decretado cómo quiere las cosas y no está dispuesto a qué hagamos cómo nosotros queramos sino más bien desea que nosotros entendamos que ya Él dio sus reglas y no hay opciones de adaptarlas, es simple o las cumples o no las cumples, o las obedeces o no las obedecemos aquí no hay términos medios.

 

 

2.       Lo que el mundo te pide

 

Hoy como en muchos otros tiempos la sociedad:

 

- intenta que la iglesia viva aceptando todo lo que ellos hacen,

 

- intenta que la iglesia se ajuste a ellos,

 

- intenta que la iglesia no señale sus acciones como pecado;

 

Pero sabemos hoy que Dios no desea que nosotros nos adaptemos al mundo sino más bien que seamos luz en medio de las tinieblas que en este mundo se vive. Decimos que son tinieblas puesto que intentan ocultar la maldad detrás de todo lo que se hace por ejemplo:

 

- intentan ocultar la maldad detrás de la infidelidad,

 

- intentan ocultar la maldad detrás del desenfreno y liberalidad sexual entre los jóvenes, adultos e incluso de los niños;

 

-intentan ocultar la maldad detrás del uso de estupefacientes, drogas, alcohol, cigarrillos, etc haciendo pensar que nada malo va a pasar si los usan y que el único problema es si se dejan controlar, aunque bien saben ellos que aunque no quieran aceptarlo el usarlos los lleva a ser controlados por ellos.

 

En fin son muchas las cosas que el mundo trata de engañarse haciendo ver que no son malas dichas acciones pero la iglesia de hoy lamentablemente en muchas de ellas no abre sus ojos y muchos de sus miembros toleran dichas acciones e incluso participan de ellas sin pensar en lo mal que están haciendo delante de los ojos de Dios.

 

3.       Lo que Dios te pide

 

Dios ha dejado a todos nosotros, sus hijos, las reglas claramente expuestas en su palabra para guía, para conocimiento nuestro, además de que nos ha dado su consolador, su Espíritu Santo, quien nos lleva a entender cuando algo es aceptable o no delante de los ojos de Dios; por ello debemos estar bien claros en que Dios es bueno y desea solo lo mejor para sus hijos y por ello el obedecer a lo que Él pide, sin tratar de modificar nada traerá a nosotros su bendición.

martes, 30 de junio de 2015

Libre en Cristo


Texto:  Juan 8: 31-36

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;   32 y conoceréis la verdad, y a verdad os hará libres.  33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?  34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.  35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo si queda para siempre.  36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

 
 

Introducción: en el texto leído resaltamos el hecho de que los judíos preguntaban de qué el Señor los haría libres pues ellos no se sentían esclavizados a nadie ni a nada, y es que así como ellos muchas personas hoy día piensan que no son esclavos de nada pero la palabra de Dios dice en el verso 34 antes leído que todo aquel que hace pecado es esclavo del pecado y sabemos que cada uno de nosotros siendo honestos, muestra debilidad ante cosas que sabemos que no son correctas, porque todo aquel que practica algo que a Dios no agrada en el fondo es consciente de que eso que hace no es correcto, así lo experimento yo cuando hago algo que a Dios no agrada y de seguro usted también experimenta algo similar.

 

Proposición: revisemos a la luz de la palabra de Dios como Cristo nos libera de esa condición

 

1.       La verdad nos hace libres v.32

 

Cuando se le pregunta a las personas sobre qué es la verdad, son muchas las respuestas que pueden obtenerse; pero solo hay una respuesta que va acorde a la palabra de Dios y es la expresión brindada por el propio Señor Jesucristo en Juan 14: 6 Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi”. Si analizamos esta expresión notaremos entonces que Jesús dijo que Él es la verdad, que no hay otra definición posible sino que quien anda en busca de la verdad debe buscarlo a Él y la encontrará.

 

Muchas personas se la pasan intentando un millón de cosas en busca de lo correcto, en busca de su propósito en esta vida, en busca de su “destino”, pero la verdad es que Jesús dijo que la verdad, que el camino y que la vida están en Él, no hay otro medio posible.

Por ello cuando la palabra de Dios nos dice en el verso 34 leído que el que practica pecado esclavo es del pecado, podemos entender que cuando vivimos sometidos a cosas de las cuales nos esforzamos en salir sin obtener buenos resultados, o cuando sentimos que por más que lo intentemos no podremos salir de ellos entonces nos encontramos frente a esta realidad de que solo Cristo tiene el poder y la autoridad para liberarnos de cualquier cosa que nos mantenga esclavos.

 

Jesús mismo siendo la verdad nos hace libres de cualquiera que sea el pecado en el que nos encontremos esclavizados.

 

2.       El pensamiento humano frente a la verdad de la esclavitud v. 33

 

Es muy probable que como seres humanos que somos pensemos similar a los judíos del texto leído, en que no somos esclavos de nada ni de nadie, pero sabes dice la palabra de Dios en 1 Juan 1: 8-10 que si decimos que no hemos pecado nos engañamos a nosotros mismos y aún mas estamos diciendo que Dios es mentiroso; por lo que si la palabra de Dios dice que el hace pecado es esclavo pues entonces todos los seres humanos hemos sido esclavizados a uno u otro pecado.

 

3.       La realidad del esclavo frente a la realidad del hijo v.35

 

Ahora bien si al practicar el pecado en nuestras vidas nos hacemos esclavos vamos a tener frente a los ojos de Dios una diferencia notable frente a aquel que ya se ha hecho hijo de Dios, y es probable que estés pensando entonces como es eso de que te haces hijo de Dios si siempre me han dicho que todos somos hijos de Dios, pero la palabra de Dios dice en Juan 1: 12” más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre a estos les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios”, es decir solo son hijos de Dios los que han dado un paso de fe y han pedido a Jesús que entre en sus corazones y han creído que solo Jesús es el medio de salvación. 

 

Como bien sabemos un hijo siempre tendrá mayores derechos que alguien que no es hijo, y frente a Dios es similar si te haces hijo tienes derecho a la herencia, que es la vida eterna junto al Señor por la eternidad en el cielo, pero si sigues siendo esclavo al vivir sometido a lo que el pecado, a lo que tu naturaleza te pide que hagas o a lo que tu dices que estás decidiendo hacer entonces no tendrás derecho a esta herencia, sino que lo que te esperará es ser echado afuera, al sitio de sufrimiento donde dice la Biblia que será el lloro y el crujir de dientes por no haber creído, es decir ir al infierno.

 

4.       La solución, la liberación por el Hijo de Dios v.36

 

Si aún no le has entregado tu vida, tus decisiones, tu eternidad a Jesús el Hijo de Dios hoy tienes una oportunidad de hacerlo, hoy tienes una oportunidad de ser liberado de la esclavitud del pecado y ser hecho un hijo de Dios al recibir por fe a Jesús como el único medio para tu llegar a Dios.  En ti está la decisión, solo Cristo libera de esta realidad eterna, solo Cristo te puede dar las fuerzas y decisión para vencer al pecado, pero solo Cristo puede cambiar tu eternidad.  ¿Qué le dices hoy?

lunes, 8 de junio de 2015

Llénate de Cristo.


Texto: Efesios 5:15-20  Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,  16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.   17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.  18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,   19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

 

Introducción:

Estas palabras fueron expresadas por el apóstol Pablo como parte del texto que se titula “andad como hijos de luz” en estos versos el apóstol señala a la iglesia de Éfeso y hoy a nosotros que hay cosas muy puntuales que no debemos permitir que estén presentes en nuestras vidas y que ellas son cómo parásitos que entran en el creyente y van carcomiendo su comunión con el Señor hasta llegar al punto de hacernos sentir débiles y desanimados en las cosas del Señor y por eso el apóstol en estos versos señala lo que cada creyente debe estar pendiente a fin de mantenerse andando cómo el Señor quiere que andemos.

Propósito: veamos de forma ordenada y comparativa lo que el apóstol, inspirado por Dios nos enseña a través de este texto.

 

1.       El paralelo entre ser lleno del Espíritu y estar lleno de mosto

 

Una persona embriagada a entregado el control de su vida al alcohol y a los deleites de su carne así como también se vuelve presa de sus impulsos y deseos.  El apóstol Pablo aquí usa esta ilustración para enseñarnos que así como una persona embriagada a entregado el control de su ser al alcohol, como creyentes debemos en lugar de hacer eso, entregar las riendas de nuestras vidas al Espíritu de Dios que mora en cada creyente, la pregunta que surge en este momento es ¿porque entregar las riendas? Pues es sencillo el creyente que no ha entregado las riendas sigue haciendo lo que le dicta su corazón (el cual es engañoso), sigue haciendo lo que le parece correcto (aún sabiendo que nuestros pensamientos son limitados e imperfectos), sigue haciendo lo que su carnalidad le dicta (por lo cual muchas veces terminará pecando). Estas son solo algunas razones por las cuales el Señor nos está llamando a rendir las riendas de nuestras vidas a Él a través del Espíritu Santo que Él ha dado a todo el que lo ha confesado por fe como su Señor y Salvador.

 

2.       Las consecuencias de ser lleno del Espíritu vs estar lleno de vino o alcohol

 

Las consecuencias de ser lleno del Espíritu se detallan puntualmente en Gálatas 5 versos 22 y 23 que son amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.

 

En contraste las consecuencias de ser lleno de vino o alcohol son resaca (goma), problemas económicos, desintegración familiar, violencia doméstica, rencillas, pleitos, enemistades, infidelidad, fornicación, adulterio, problemas de salud entre los que se destacan problemas del hígado, problemas con la presión, derrames, cirrosis, etc.

 

3.       El efecto en nuestras vidas de ser llenos de Cristo y de su Espíritu

Estas palabras suenan bastante fuertes pero es un claro contraste el que nos presenta el apóstol Pablo en este verso 18 muy puntualmente y el cómo su anhelo es el que cada creyente procure en lugar de buscar los deleites de su carne el ser lleno del Señor. 

 

 Ahora bien muchos quizás piensen pero ¿qué es eso de ser lleno del Espíritu, ser lleno del Señor?, pues no se trata de otra cosa que el alimentar la parte espiritual, esto sabemos que se hace con el estudio constante de la palabra de Dios, con la búsqueda constante del Señor a través de la oración, con el hecho de congregarse y como un solo pueblo brindarle toda honra y gloria, con el hecho de tener un ayuno en el cual no solo nos privemos del alimento físico sino que seamos en ese tiempo llenos de palabra y de oración, en fin estos son solo formas en las que el Señor nos invita a llenarnos de Él.

 

Pero hay otra muy importante que no podemos descuidar  y es que para ser llenos del Espíritu de una manera íntegra tenemos que compartir con otros las buenas nuevas de salvación que hay en Cristo y es que al compartir el evangelio estamos haciendo bases sólidas no solo para lo que ya sabemos del Señor sino que estamos experimentando el cumplimiento de su palabra viva.