lunes, 27 de abril de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
El yelmo de la salvación y la espada del Espíritu
Texto: Efesios 6: 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu,
que es la palabra de Dios.
Introducción: en medio de los
cristianos son muchos los que piensan que la salvación es algo que depende de
su comportamiento delante de Dios, obviando así totalmente la obra redentora
del Señor con la cual obtenemos salvación y vida eterna, no de forma temporal
sino como algo permanente y eterno. Si bien es cierto cuando pecamos perdemos nuestra comunión con Dios pero no la salvación ya que la primera está ligada con nuestras obras, pensamientos y omisiones; pero la segunda (salvación) depende solo del Señor no de nosotros pues una vez recibido a Cristo recibimos la salvación, recibimos el sello del Espíritu Santo y este no puede ser quitado, claro siempre y cuando lo hayamos hecho de forma sincera.
Otro asunto muy importante como
creyentes es que hablamos de la palabra de Dios como la espada pero realmente
la mayoría de los creyentes no conoce el uso que tiene esta espada o no hace
uso de ella al modo del Señor.
Proposición:
1. El
uso del yelmo
El yelmo o
casco, que en el plano espiritual representa la salvación, sirve para proteger
la cabeza.
En el plano
espiritual el no estar seguros de que somos salvos representa el estar en dudas
lo cual para el Señor es muestra de falta de fe o de no creer en lo que Él
señala en su palabra, representa el no tener un rumbo fijo al cual dirigirnos,
y es que cuando no estamos seguros de nuestra salvación se pasa a una vida de
inseguridad en lugar de una vida de confianza, a una vida de enfoque en que no
hacer en lugar de una vida enfocada en hacer cosas para el Señor que le sean
agradables, pasamos a una vida de miedo a la muerte y a la condenación, en
lugar de una vida de victoria confiando en que ya Cristo nos ha librado de la
muerte y condenación eterna y nos ha ido a preparar lugar junto a Él por la
eternidad.
Y es propicio el modo en que la Biblia compara
la salvación con la protección de nuestra cabeza ya que una cabeza desprotegida
es susceptible a recibir golpes en medio de la batalla que dejarían al soldado
fuera de combate y a merced de lo que el enemigo quiera hacerle, lo dejaría
probablemente fuera de los sentidos o incluso muerto. Pero el Señor nos enseña aquí que una vida
confiando en que Dios ya pagó el precio de nuestra salvación, y que esto es por
gracia y que ninguna obra que hagamos nos hará merecedores de ella sino que es
porqué Cristo ya pago ese precio y por medio de su sangre tenemos la
oportunidad de ser salvos y pasar la eternidad junto a Él, que podemos entonces
vivir en confianza, en victoria y en plenitud de gozo lo cual nos permite estar
a salvo de artimañas del enemigo como lo son los ataques de este a nuestro
intelecto con desconfianza, pereza, baja autoestima, etc.
2. El
uso de la espada
En medio de las
batallas por ejemplo en la edad media, tiempo de cruzadas, etc la espada era el
arma predilecta utilizada para atacar al enemigo debido a que era un arma que
para quienes sabían utilizarla les permitía con una sola mano poder hacer
ataques fuertes y a gran velocidad con lo que muchas veces podían tomar
desprevenidos a sus enemigos.
Ahora bien en el
plano espiritual cambia un poco su uso y es que la espada del Espíritu que es
la palabra de Dios no es para atacar al enemigo sino más bien representa ella
misma nuestra fortaleza y autoridad, y
con la cual logramos al hacer uso de ella dejarle un claro señalamiento al
enemigo de dónde hemos decidido estar, de en qué hemos decidido creer y de
también recordarle a él cuál es su destino, del cual nosotros no seremos su
compañía.
Por lo que si
usted observa notará que mas que un arma de ataque es un arma de fortaleza para
nosotros el cual nos permite mantenernos firmes aún en medio de los grandes
bombardeos que recibimos del mundo y del que anda en el mundo buscando a quién
devorar.
3. La
función del yelmo y de la espada como parte de esta armadura como un todo.
Si bien el yelmo
hace una función de protección y la espada hace una función de fortaleza y de
autoridad; ambas son parte integral de la armadura que Dios ha dejado para cada
creyente ya que el yelmo nos deja menos vulnerable, es decir nos hace estar en
posición de batalla pero sin descuidar las posibilidades de ataques sorpresivos
o de ataques dirigidos a nuestra cabeza, a nuestros pensamientos, a nuestros
sentimientos; y la espada también pasa a
ser junto al escudo las armas que son puestas al frente para defendernos de
todos los ataques evitando así ser destrozados por el enemigo.
Activa
el yelmo de la salvación, confía plenamente en que Dios si hizo la tierra tiene
un plan y ese plan te incluye a ti y a mi si hemos decidido aceptar su
sacrificio pagando el precio de nuestras faltas. Pero también activa la espada, estudia la
palabra, memoriza la palabra, comparte la palabra; solo así estarás listo para
usarla en tu defensa cuando sea necesario.
lunes, 13 de abril de 2015
El significado de la cruz de Cristo
Texto: Isaías 52: 13 – 53: 12
Introducción: quizás ya
muchas veces hayamos escuchado el nombre Cristo, el nombre Jesús, pero el
escuchar su nombre no nos hace entender lo que Él hizo por nosotros y por ello
en esta noche deseamos revisar este texto que fue escrito aproximadamente 700
años antes de que el Señor Jesús naciera pero donde se relata con lujo de
detalles lo que el Señor haría y el significado de este sacrificio
Proposición: te
invitamos en esta hora a abrir tu corazón y tu mente y escuchar lo que El Señor
quiere mostrarte
1.
Despreciado
y desechado de los hombres v3
En el tiempo en que el Señor estuvo como hombre en
este mundo hubo gran oposición de los suyos, de su raza, de su linaje, a tal
punto que ellos buscaban ocasión de acusarle, buscaban ocasión para condenarle.
Era tanta la oposición que en más de una ocasión el
Señor había librado de enfermedad a personas en día sábado, el cual era un día
bajo la cultura judía en que solo se debía descansar y no realizar actividad
alguna, pero estos en lugar de gozarse del milagro hecho por el Señor le
acusaban de porque había hecho este milagro en día sábado.
Llego a ser tanto el desprecio hacia Él, que
buscaron la forma de acusarle con falsos testigos a fin de condenarle a muerte,
aún cuando el gobernador Poncio Pilato no encontraba razones para acusarle,
pero este buscando evitar una rebelión de los judíos accedió a sus pretenciones
y les entregó al Señor para que ellos hicieran como les pareciera con él, y ya
sabemos que estos hombres ya iban decididos a darle muerte y muerte de cruz la
cual era la forma más vergonzosa de morir para una persona en su tiempo ya que
esta solo era utilizada para los peores criminales.
Hoy día la historia no ha cambiado mucho, en muchas
ocasiones se habla del Señor, de lo que vino a hacer en este mundo y cual es el
propósito, sin embargo la respuesta de una gran parte de las personas sigue
siendo el rechazo, sigue siendo la indiferencia e incluso se llega al tener a
quienes predican a Cristo como personas despreciadas y que no son bien
recibidas.
2.
Lo
que llevó el Señor v4-6
El Señor padeció al ser entregado a los judíos de un
sin número de cosas como el ser desfigurado por golpes y azotes, el ser
escupido e insultado, el ser humillado públicamente; pero la pregunta que surge
a todo esto es ¿porqué estuvo dispuesto a soportar todo esto si Él no era
culpable de nada?
Pues la respuesta es que la palabra de Dios nos
enseña desde el génesis que sin derramamiento de sangre no hay perdón de
pecados por lo que para sellar la oportunidad de recibir perdón para la
humanidad se debía derramar sangre, y usted quizás dirá pero era sangre
inocente, y es cierto.
Pero note lo que dice el verso 4 en su parte inicial
donde se indica que el Señor estaba llevando nuestras enfermedades y nuestros
dolores; y la principal enfermedad de la que sufre el hombre se llama pecado
porque dice la Biblia que esta enfermedad solo se cura con el perdón de Dios
pero para obtener ese perdón debía darse un pago para saldar nuestra deuda y
ese pago fue toda la sangre del hijo de Dios.
En la parte inicial del verso 5 dice que Él fue
herido por nuestras rebeliones, fue por la desobediencia tuya y mía a la
palabra de Dios, a los mandatos de Dios que Jesús tuvo que ir hasta esa cruz a
pagar el precio para que tu y yo tuviésemos la oportunidad de ver paz en medio
de la ira venidera de Dios, porque está establecido que Dios un día hará
derramar su ira sobre todos aquellos que no hayan aceptado el sacrificio hecho
por su hijo como pago de su pecado.
Pero note lo que dice el verso 6 donde se señala que
todos nos descarriamos y es así pues no hay una sola persona sobre este mundo
que no haya hecho algo en contra de lo que Dios pide, cada uno de nosotros en
algún momento de su vida ha tomado decisiones sin importarle lo que sabe que es
correcto o lo que moralmente conocemos como correcto; sin embargo aun siendo
nosotros así Jesús estuvo dispuesto a llevar el pecado de todos nosotros sobre
si mismo y morir para pagar el precio y saldar así nuestra deuda para con Dios
Padre, permitiéndonos así tener acceso a su perdón.
3.
La
actitud del Señor al llevar nuestra afrenta v.7
Cualquiera de nosotros al pedirle que haga algo por
una persona que sabemos que no ande en una vida correcta, no será muy
placentera en el hecho de ver ánimo o deseo de hacerlo ya que como seres
humanos nos gusta el crear prejuicios con las personas, sin haber hecho las
cosas nos gusta pensar por delante cual será la reacción de esas personas y
usualmente en este caso pensamos en que esa persona no agradecerá lo realizado.
Mas note que el Señor al ser afligido, golpeado y
humillado por nuestra causa Él decidió no abrir su boca, Él decidió no crear
oposición o presentar defensa sino más bien como aquel animalito que es llevado
al matadero se queda sereno esperando a que hagan con él lo que vayan a hacer;
pues así el Señor se comportó simplemente dejó que todo aconteciese para que
así que cumpliese el sacrificio que nos permitiera a ti y a mi tener acceso a
Dios a través de su perdón
4.
La
respuesta esperada a este sacrificio v.10 y 11
Todo lo que hizo el Señor tiene una finalidad por
parte de Dios mismo y es que nosotros actuemos en respuesta a lo que Él hizo y
esta respuesta se observa en el verso 10 donde se señala que a través de este
sacrificio el Señor verá linaje, pues dice la palabra que este linaje se
refiere a aquellas personas que por fe han creído en que ese sacrificio era por
ellos y al creerlo se hacen hijos de Dios y por ende reciben el perdón de sus
pecados y la herencia de una vida eterna junto a su Padre Celestial en los
cielos.
El verso 11 dice que el Señor justificará a muchos,
y pues ¿qué es esto de justificar? Pues se trata de presentarnos como personas
justas, limpias, sin pecado no porque no hayamos fallado a Dios sino más bien
porque hemos aceptado el precio de nuestro pecado que es el sacrificio hecho
por Cristo en la cruz Él pagó con este sacrificio el que nuestros pecados
puedan ser perdonados pero tu y yo tenemos que creer que este sacrificio fue
por nosotros y pedirle a Él que nos perdone, además de pedirle a Él que sea
quien de ahora en adelante nos guie para poder vivir una vida que valore ese
sacrificio hecho por Él en nuestro lugar porque en realidad nos correspondía a
ti y a mí morir por nuestros pecados.
¿Hoy
el Señor desea ver en ti una respuesta a su sacrificio, está en ti el pedirle
que te perdone y pedirle que dirija tu vida de aquí en adelante o el ignorar
este mensaje como lo hizo la gente de su tiempo quienes hoy están condenados al
infierno?
¿Qué
le dirás al Señor hoy?
sábado, 1 de noviembre de 2014
La bondad de Dios
Texto: Salmos 68: 4 - 10
4 Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; Exaltad
al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él. 5 Padre de huérfanos y defensor de viudas Es
Dios en su santa morada. 6 Dios hace habitar en familia a los desamparados;
Saca a los cautivos a prosperidad; Mas los rebeldes habitan en tierra seca. 7
Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el
desierto, 8 la tierra tembló; También destilaron los cielos ante la presencia
de Dios; aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel. 9 Abundante
lluvia esparciste, oh Dios; A tu heredad exhausta tú la reanimaste. 10 los que
son de tu grey han morado en ella; por tu bondad, oh Dios, has provisto al
pobre.
Introducción: continuando nuestra
revisión de los frutos del Espíritu en la vida del creyente nos corresponde en
esta oportunidad revisar la bondad, pero tomando como base como es la bondad de
Dios para entonces conocer el modelo a seguir.
Proposición: pasemos entonces a
revisarlo, pero revisando antes el concepto de dicha palabra
1. Concepto
Se define según
el diccionario Larousse como:
·
Dulzura, afabilidad, suavidad de carácter
·
Blandura y apacibilidad de genio
·
Cualidad de bueno
De la
palabra hebrea “tobe” que literalmente se refiere a bueno en el sentido más
amplio, usado como un adjetivo o sustantivo para ambas personas (masculino y
femenino. También se utiliza para señalar cosas o personas buenas o como un
adverbio donde se refiere a hermoso, mejor, alegre, contento, placentero, etc.
2. ¿cómo
es la bondad de Dios?
Mencionemos
algunas de las características de la bondad de Dios las cuales se relacionan
directamente con cada uno de los versículos que estamos revisando…
·
Protectora v.5
·
Hospedador v.6a
·
Liberadora v.6b
·
Abundante v.9a
·
Alentadora v.9b
·
Suplidora v.10b
3. ¿Cómo
entonces imitamos la bondad de Dios?
Para ser los discípulos
de Cristo que hagamos todo lo que Él nos ha mandado en cuanto a la bondad podríamos
entonces decir que debemos ser:
·
Protectores de quienes necesitan nuestra
protección (viudas, huérfanos, ancianos, quienes estén desamparados)
·
Hospedadores, haciendo sentir a todos los
hermanos como parte de nuestra familia e invitando a aquellos que aún no son
nuestros hermanos a formar parte de ella.
·
Liberadores de quienes sufren opresión por parte
de vicios, malas influencias, frustración, etc.
·
Abundantes en compartir las bendiciones que
hemos recibido con quienes mas la necesitan
·
Alentadores de aquellos que tienen poco ánimo,
de aquellos que se sienten flaquear o que desean abandonar el buen camino.
·
Suplidores de aquellos que observamos que
necesitan
sábado, 11 de octubre de 2014
La paz de Dios
Filipenses 4: 7 Y la paz de Dios, que
sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.
Introducción: continuando nuestra
revisión de los frutos del Espíritu, nos
corresponde hablar de la paz. Quizás es esta algo natural que todas
las personas anhelamos tener, pero muchas ven la paz de una manera
simple como la falta de conflictos, pero para quienes conocemos al
Señor sabemos que esta va mucho más allá, y es justo lo que
deseamos en esta oportunidad, que cada uno de nosotros podamos
obtener un entendimiento más completo acerca de qué es la paz para
el Señor y porqué Él nos hace tanta referencia a la paz dentro de
su palabra.
Proposición: acompañemos
en la revisión primeramente del significado, pero también de lo que
incluye la misma.
- ¿Qué es la paz?
En su escrito original
mencionada con la palabra “i-rah'-nay” que literalmente incorpora
prosperidad, quietud y reposo dentro de su significado puro.
La paz viene entonces a
definirse como situación de tranquilidad y buena relación entre los
miembros de un grupo. Si la vemos en el plano espiritual entonces
podríamos añadir a dicha definición que incluye la paz un estado
de confianza, esperanza y fe que no va alineada a las condiciones o
situaciones que estén a nuestro alrededor.
- ¿Porqué se señala en la palabra que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento?
Te suena lógico el tener
paz aún en medio de las situaciones de dificultad más grandes de tu
vida,
Te suena lógico el tener
paz viviendo persecución
Te suena lógico el tener
paz cuando parece que todo a tu alrededor se vuelve un caos.
Pues es por esto que el
Señor nos dice que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento, nos
hace mantenernos en confianza, esperanza, fe y buena relación con el
Señor aún cuando todo parezca estar en contra de nosotros.
- ¿Porqué la palabra señala que la paz de Dios guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús?
Si aprendemos a mantener
la paz de Dios a través de nuestra confianza, fe, esperanza y buena
relación con el Señor entonces el cumplirá su promesa de guardar
nuestro corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús ¿y que
quiere decir esto? Pues que el Señor al mantenernos confiando en Él
entonces nos mantendrá en nuestro sentir y forma de pensar viviendo
en la paz que Él solo puede dar.
Dios quiere mantener
tu corazón y pensamientos libre de tribulaciones, preocupaciones o
situaciones de estrés, sin embargo muchas veces nosotros preferimos
vivir en preocupaciones y situaciones de estrés en lugar de vivir y
experimentar la paz del Señor.
¿Cuanto tiempo tendrá
que pasar para que le permitas al Señor hacerte vivir y experimentar
su paz?
Dios quiere hacer
manifiesta su paz en ti, pero para ello debes dejarle tu que ese
fruto del Espíritu se haga manifiesto en tu vida.
lunes, 29 de septiembre de 2014
El gozo
Texto: Santiago 1: 2-4 hermanos míos,
tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la
prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra
completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
Introducción: en oportunidad
pasada revisábamos el primero y más grande de los frutos del Espíritu, el amor;
pues continuando con nuestra revisión de los frutos del Espíritu, en esta
oportunidad revisaremos el segundo de los frutos señalado en Gálatas 5, el
gozo, para lo cual vale la pena revisar el concepto de esta palabra la cual
muchas veces tiende a confundirse con alegría, además de revisar bajo que
situaciones el Señor nos invita a estar brindando este fruto a quienes nos
rodean así como también a de forma sincera vivirlo cada uno de nosotros.
Proposición: pasemos entonces a
revisar este interesante tema…
1. Concepto
Gozo se aplica
principalmente en el aspecto moral. Es la satisfacción, placer o emoción
intensa que causa algo que gusta mucho o la esperanza de obtenerlo. El gozo es una necesidad absoluta, si tu estas
bien con Dios debes tener un gozo continuo y contagioso, un gozo indescriptible
y lleno de gloria, además un cristiano sin gozo es algo ilógico. Es además importante
resaltar que el gozo es parte fundamental de lo que el Señor muestra a los que
aún no lo conocen a través de los creyentes, por lo que un creyente que no
muestra el gozo del Señor entonces está siendo piedra de tropiezo para que
otras personas lleguen a Cristo.
2. Diferencia
entre gozo y alegría
La alegría depende
de las circunstancias que nos suceden, y es por ello que nos volvemos esclavos
de ellas, porque a veces estas circunstancias no son buenas. Sin embargo al
hablar del gozo este no depende de las circunstancias sino del Señor, y el
Señor es inmutable es decir nunca cambia por lo que varía en gran manera ya que
no tiene nada que ver con las circunstancias que nos rodean.
3. ¿bajo
qué circunstancias debemos experimentar el gozo?
Como acabamos de
revisar el gozo no tiene nada que ver con las circunstancias que estemos
viviendo, por lo que sería entonces obvio el que debemos de experimentar el
gozo en todo momento de nuestras vidas.
Es decir ante
momentos de dificultad debemos estar gozosos, ante situaciones de escasez o
crisis debemos estar gozosos, ante situaciones que traigan alegría a nuestras
vidas debemos estar gozosos, al ver a personas cercanas a nosotros buscar del
Señor debemos estar gozosos, es decir no existen situaciones bajo las cuales
debamos dejar de lado el estar gozosos.
4. El
gozo manejado al modo de Dios en nuestras vidas produce paciencia
Un corazón
enfocado en reflejar el gozo del Señor a través de su vida ira cada día
haciendo que ante cualquier situación que afecte nuestras vidas podamos
mantenernos fieles al Señor, por lo que entonces la paciencia frente a las
diversas situaciones a que nos enfrentemos se hará manifiesta.
¿Cómo quieres que
el Señor te vea, como el reflejo de su gozo o como un hijo desobediente que no
se goza en su presencia?
viernes, 26 de septiembre de 2014
¿A quién iré?
Texto: Juan 6: 60-71
Palabras
de vida eterna
60 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron:
Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?
61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos
murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?
62 ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre
subir adonde estaba primero?
63 El espíritu es el que da vida; la carne para
nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
64 Pero hay algunos de vosotros que no creen.
Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién
le había de entregar.
65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede
venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
66 Desde entonces muchos de sus discípulos
volvieron atrás, y ya no andaban con él.
67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis
acaso iros también vosotros?
68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién
iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú
eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a
vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?
71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón;
porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.
Introducción:
Estas palabras fueron
expresadas por el Señor Jesús luego de haber hablado a la multitud acerca de
las intenciones que Él observaba en sus corazones de estar buscando el recibir
pan y no de buscar sinceramente el recibir la palabra y enseñanza que Él estaba
en ese momento brindándoles. En ese momento también les habló acerca de que Él
es el pan de vida y el que viene a Él y cree en Él no tendrá hambre y sed jamás, sin embargo
muchos de los presentes murmuraban al no entender lo que Él hablaba.
Proposición: en esta noche
revisaremos a la luz de la palabra cómo el Señor nos invita a buscarle, pero a
buscarle de corazón y no por ningún interés, además de que tendremos la
oportunidad de revisar la expresión mostrada por Simón Pedro la cual es mucho
más profunda de lo que usualmente pensamos.
1.
Ninguno puede venir al hijo, sino le fue dado
del padre. V.65
¿Significa
esto entonces que nadie buscará de Dios sino lo elige Dios?
¿Por
qué entonces invita la palabra a buscar a Dios mientras puede ser hallado?
¿A
qué entonces se refiere con esto de que el buscar al hijo es dado por el Padre?
En ninguna
manera significa que una persona tenga que esperar a sentir que Dios lo ha
elegido para buscar del Señor, sino que esto significa que es de parte de Dios
el que cada persona busque a Jesús y encuentre salvación y vida eterna.
La palabra
invita a que busquemos a Dios mientras pueda ser hallado debido a que habrá un
tiempo en que ya será el juicio de Dios y el que no buscó del Señor antes de
ese momento estará ya condenado, ya que no es que será condenado sino que todo
aquel que rehúsa creer en el Señor ya ha sido condenado y esto lo expresa en
reiteradas ocasiones la palabra.
La palabra
nos invita en todo momento a buscar de Dios a través de Jesús y es plan de Dios
el que lo busquemos a través del hijo, por ello es que dice el propio Señor,
que Él es el camino, la verdad y la vida y que nadie va al Padre sino es por
Él.
2.
¿por qué muchos se volvieron atrás al
escuchar estas palabras? V.66
Retornando
al pasaje leído al inicio y la introducción señalada, podemos notar entonces
que muchos de los que seguían al Señor decidieron volverse ya que se sintieron
descubiertos en sus intenciones, las cuales no eran sinceras sino más bien eran
intenciones de obtener beneficio, en este caso en particular era el recibir el
alimento sin esfuerzo alguno.
Suena
muy curioso pero muchas veces escuchamos a personas soltar expresiones como “Si
Dios quiere” o “Gracias a Dios”, pero al acercarse alguien a hablarles de la
palabra nos llevamos la sorpresa de que la persona no desea escuchar nada de
esto
¿por
qué pues pasa esto?, pues es mucho más simple de lo que parece, en realidad
esto es un simple ejemplo de que las intenciones de esa persona no son darle
gloria a Dios o confiar en lo que Dios quiera sino más bien están confiando en
si mismos y quieren resaltar los que les ha acontecido; pero saben aún para
ellos tiene Dios misericordia, no es que se agrade con sus acciones, pero Dios
muestra amor para con ellos así como la tuvo con nosotros que en gran parte del
tiempo actuamos exactamente igual.
3.
¿qué aprendemos de la expresión de Simón
Pedro? V.68
¿a
quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna
Analicemos
de manera separada la expresión, iniciando por la pregunta ¿a quién iremos? En realidad
aquí Simón Pedro estaba resaltando de que no había otra persona o cosa en la
cual pudiera el reposar su confianza, esta frase en realidad estaba mostrando
una clara evidencia de que en su corazón él sentía que lo necesitaba y de que
era muy difícil para él volverse atrás ya que se sentía totalmente dependiente
del Señor.
Ahora
bien cuando Simón Pedro expresa “Tú tienes palabras de vida eterna” está
indicando que lo que el Señor hablaba no eran solo palabras sino que estas palabras estaban llenando una
necesidad en su vida, estas palabras lo estaban llenando de fe, de confianza y
lo estaban encaminando a una vida eterna en la cual no solo él creía sino que
era capaz de aseverarlo delante de todos aun cuando estos no pudieran
entenderlo.
¿Has
expresado alguna vez al Señor una dependencia como esta?
¿Mantienes
tus convicciones claras en que Jesús es el único camino?
¿Representa
para ti la palabra del Señor, palabras de vida eterna?, es decir palabras que
te llenen de fe, confianza, esperanza, fortaleza, etc.
Finalmente ¿a quién acudes en tus
momentos de dificultad y de alegría? El Señor quiere ser en tu vida tu pronto
auxilio en las tribulaciones y quiere ser el amigo que se goce contigo en las alegrías.
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