viernes, 17 de abril de 2015

El yelmo de la salvación y la espada del Espíritu


Texto: Efesios 6: 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.


Introducción: en medio de los cristianos son muchos los que piensan que la salvación es algo que depende de su comportamiento delante de Dios, obviando así totalmente la obra redentora del Señor con la cual obtenemos salvación y vida eterna, no de forma temporal sino como algo permanente y eterno. Si bien es cierto cuando pecamos perdemos nuestra comunión con Dios pero no la salvación ya que la primera está ligada con nuestras obras, pensamientos y omisiones; pero la segunda (salvación) depende solo del Señor no de nosotros pues una vez recibido a Cristo recibimos la salvación, recibimos el sello del Espíritu Santo y este no puede ser quitado, claro siempre y cuando lo hayamos hecho de forma sincera. 

Otro asunto muy importante como creyentes es que hablamos de la palabra de Dios como la espada pero realmente la mayoría de los creyentes no conoce el uso que tiene esta espada o no hace uso de ella al modo del Señor.  

Proposición:

1.       El uso del yelmo

El yelmo o casco, que en el plano espiritual representa la salvación, sirve para proteger la cabeza.

 

En el plano espiritual el no estar seguros de que somos salvos representa el estar en dudas lo cual para el Señor es muestra de falta de fe o de no creer en lo que Él señala en su palabra, representa el no tener un rumbo fijo al cual dirigirnos, y es que cuando no estamos seguros de nuestra salvación se pasa a una vida de inseguridad en lugar de una vida de confianza, a una vida de enfoque en que no hacer en lugar de una vida enfocada en hacer cosas para el Señor que le sean agradables, pasamos a una vida de miedo a la muerte y a la condenación, en lugar de una vida de victoria confiando en que ya Cristo nos ha librado de la muerte y condenación eterna y nos ha ido a preparar lugar junto a Él por la eternidad.

 

 Y es propicio el modo en que la Biblia compara la salvación con la protección de nuestra cabeza ya que una cabeza desprotegida es susceptible a recibir golpes en medio de la batalla que dejarían al soldado fuera de combate y a merced de lo que el enemigo quiera hacerle, lo dejaría probablemente fuera de los sentidos o incluso muerto.  Pero el Señor nos enseña aquí que una vida confiando en que Dios ya pagó el precio de nuestra salvación, y que esto es por gracia y que ninguna obra que hagamos nos hará merecedores de ella sino que es porqué Cristo ya pago ese precio y por medio de su sangre tenemos la oportunidad de ser salvos y pasar la eternidad junto a Él, que podemos entonces vivir en confianza, en victoria y en plenitud de gozo lo cual nos permite estar a salvo de artimañas del enemigo como lo son los ataques de este a nuestro intelecto con desconfianza, pereza, baja autoestima, etc.

 

2.       El uso de la espada

En medio de las batallas por ejemplo en la edad media, tiempo de cruzadas, etc la espada era el arma predilecta utilizada para atacar al enemigo debido a que era un arma que para quienes sabían utilizarla les permitía con una sola mano poder hacer ataques fuertes y a gran velocidad con lo que muchas veces podían tomar desprevenidos a sus enemigos.

 

Ahora bien en el plano espiritual cambia un poco su uso y es que la espada del Espíritu que es la palabra de Dios no es para atacar al enemigo sino más bien representa ella misma nuestra fortaleza  y autoridad, y con la cual logramos al hacer uso de ella dejarle un claro señalamiento al enemigo de dónde hemos decidido estar, de en qué hemos decidido creer y de también recordarle a él cuál es su destino, del cual nosotros no seremos su compañía.

 

Por lo que si usted observa notará que mas que un arma de ataque es un arma de fortaleza para nosotros el cual nos permite mantenernos firmes aún en medio de los grandes bombardeos que recibimos del mundo y del que anda en el mundo buscando a quién devorar.

 

3.       La función del yelmo y de la espada como parte de esta armadura como un todo.

Si bien el yelmo hace una función de protección y la espada hace una función de fortaleza y de autoridad; ambas son parte integral de la armadura que Dios ha dejado para cada creyente ya que el yelmo nos deja menos vulnerable, es decir nos hace estar en posición de batalla pero sin descuidar las posibilidades de ataques sorpresivos o de ataques dirigidos a nuestra cabeza, a nuestros pensamientos, a nuestros sentimientos;  y la espada también pasa a ser junto al escudo las armas que son puestas al frente para defendernos de todos los ataques evitando así ser destrozados por el enemigo.

 

Activa el yelmo de la salvación, confía plenamente en que Dios si hizo la tierra tiene un plan y ese plan te incluye a ti y a mi si hemos decidido aceptar su sacrificio pagando el precio de nuestras faltas.  Pero también activa la espada, estudia la palabra, memoriza la palabra, comparte la palabra; solo así estarás listo para usarla en tu defensa cuando sea necesario.

lunes, 13 de abril de 2015

El significado de la cruz de Cristo


Texto: Isaías 52: 13 – 53: 12
 
Introducción: quizás ya muchas veces hayamos escuchado el nombre Cristo, el nombre Jesús, pero el escuchar su nombre no nos hace entender lo que Él hizo por nosotros y por ello en esta noche deseamos revisar este texto que fue escrito aproximadamente 700 años antes de que el Señor Jesús naciera pero donde se relata con lujo de detalles lo que el Señor haría y el significado de este sacrificio

Proposición: te invitamos en esta hora a abrir tu corazón y tu mente y escuchar lo que El Señor quiere mostrarte

1.     Despreciado y desechado de los hombres v3

 

En el tiempo en que el Señor estuvo como hombre en este mundo hubo gran oposición de los suyos, de su raza, de su linaje, a tal punto que ellos buscaban ocasión de acusarle, buscaban ocasión para condenarle.

 

Era tanta la oposición que en más de una ocasión el Señor había librado de enfermedad a personas en día sábado, el cual era un día bajo la cultura judía en que solo se debía descansar y no realizar actividad alguna, pero estos en lugar de gozarse del milagro hecho por el Señor le acusaban de porque había hecho este milagro en día sábado.

 

Llego a ser tanto el desprecio hacia Él, que buscaron la forma de acusarle con falsos testigos a fin de condenarle a muerte, aún cuando el gobernador Poncio Pilato no encontraba razones para acusarle, pero este buscando evitar una rebelión de los judíos accedió a sus pretenciones y les entregó al Señor para que ellos hicieran como les pareciera con él, y ya sabemos que estos hombres ya iban decididos a darle muerte y muerte de cruz la cual era la forma más vergonzosa de morir para una persona en su tiempo ya que esta solo era utilizada para los peores criminales.

 

Hoy día la historia no ha cambiado mucho, en muchas ocasiones se habla del Señor, de lo que vino a hacer en este mundo y cual es el propósito, sin embargo la respuesta de una gran parte de las personas sigue siendo el rechazo, sigue siendo la indiferencia e incluso se llega al tener a quienes predican a Cristo como personas despreciadas y que no son bien recibidas.

 

2.     Lo que llevó el Señor v4-6

 

El Señor padeció al ser entregado a los judíos de un sin número de cosas como el ser desfigurado por golpes y azotes, el ser escupido e insultado, el ser humillado públicamente; pero la pregunta que surge a todo esto es ¿porqué estuvo dispuesto a soportar todo esto si Él no era culpable de nada?

 

Pues la respuesta es que la palabra de Dios nos enseña desde el génesis que sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados por lo que para sellar la oportunidad de recibir perdón para la humanidad se debía derramar sangre, y usted quizás dirá pero era sangre inocente, y es cierto.

 

Pero note lo que dice el verso 4 en su parte inicial donde se indica que el Señor estaba llevando nuestras enfermedades y nuestros dolores; y la principal enfermedad de la que sufre el hombre se llama pecado porque dice la Biblia que esta enfermedad solo se cura con el perdón de Dios pero para obtener ese perdón debía darse un pago para saldar nuestra deuda y ese pago fue toda la sangre del hijo de Dios.

 

En la parte inicial del verso 5 dice que Él fue herido por nuestras rebeliones, fue por la desobediencia tuya y mía a la palabra de Dios, a los mandatos de Dios que Jesús tuvo que ir hasta esa cruz a pagar el precio para que tu y yo tuviésemos la oportunidad de ver paz en medio de la ira venidera de Dios, porque está establecido que Dios un día hará derramar su ira sobre todos aquellos que no hayan aceptado el sacrificio hecho por su hijo como pago de su pecado.

 

Pero note lo que dice el verso 6 donde se señala que todos nos descarriamos y es así pues no hay una sola persona sobre este mundo que no haya hecho algo en contra de lo que Dios pide, cada uno de nosotros en algún momento de su vida ha tomado decisiones sin importarle lo que sabe que es correcto o lo que moralmente conocemos como correcto; sin embargo aun siendo nosotros así Jesús estuvo dispuesto a llevar el pecado de todos nosotros sobre si mismo y morir para pagar el precio y saldar así nuestra deuda para con Dios Padre, permitiéndonos así tener acceso a su perdón.

 

3.     La actitud del Señor al llevar nuestra afrenta v.7

 

Cualquiera de nosotros al pedirle que haga algo por una persona que sabemos que no ande en una vida correcta, no será muy placentera en el hecho de ver ánimo o deseo de hacerlo ya que como seres humanos nos gusta el crear prejuicios con las personas, sin haber hecho las cosas nos gusta pensar por delante cual será la reacción de esas personas y usualmente en este caso pensamos en que esa persona no agradecerá lo realizado.

 

Mas note que el Señor al ser afligido, golpeado y humillado por nuestra causa Él decidió no abrir su boca, Él decidió no crear oposición o presentar defensa sino más bien como aquel animalito que es llevado al matadero se queda sereno esperando a que hagan con él lo que vayan a hacer; pues así el Señor se comportó simplemente dejó que todo aconteciese para que así que cumpliese el sacrificio que nos permitiera a ti y a mi tener acceso a Dios a través de su perdón

 

4.     La respuesta esperada a este sacrificio v.10 y 11

 

Todo lo que hizo el Señor tiene una finalidad por parte de Dios mismo y es que nosotros actuemos en respuesta a lo que Él hizo y esta respuesta se observa en el verso 10 donde se señala que a través de este sacrificio el Señor verá linaje, pues dice la palabra que este linaje se refiere a aquellas personas que por fe han creído en que ese sacrificio era por ellos y al creerlo se hacen hijos de Dios y por ende reciben el perdón de sus pecados y la herencia de una vida eterna junto a su Padre Celestial en los cielos.

 

El verso 11 dice que el Señor justificará a muchos, y pues ¿qué es esto de justificar? Pues se trata de presentarnos como personas justas, limpias, sin pecado no porque no hayamos fallado a Dios sino más bien porque hemos aceptado el precio de nuestro pecado que es el sacrificio hecho por Cristo en la cruz Él pagó con este sacrificio el que nuestros pecados puedan ser perdonados pero tu y yo tenemos que creer que este sacrificio fue por nosotros y pedirle a Él que nos perdone, además de pedirle a Él que sea quien de ahora en adelante nos guie para poder vivir una vida que valore ese sacrificio hecho por Él en nuestro lugar porque en realidad nos correspondía a ti y a mí morir por nuestros pecados.

 

¿Hoy el Señor desea ver en ti una respuesta a su sacrificio, está en ti el pedirle que te perdone y pedirle que dirija tu vida de aquí en adelante o el ignorar este mensaje como lo hizo la gente de su tiempo quienes hoy están condenados al infierno?

 

¿Qué le dirás al Señor hoy?

sábado, 1 de noviembre de 2014

La bondad de Dios

Texto: Salmos 68: 4 - 10
4 Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; Exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él.  5 Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada. 6 Dios hace habitar en familia a los desamparados; Saca a los cautivos a prosperidad; Mas los rebeldes habitan en tierra seca. 7 Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, 8 la tierra tembló; También destilaron los cielos ante la presencia de Dios; aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel. 9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios; A tu heredad exhausta tú la reanimaste. 10 los que son de tu grey han morado en ella; por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.


Introducción: continuando nuestra revisión de los frutos del Espíritu en la vida del creyente nos corresponde en esta oportunidad revisar la bondad, pero tomando como base como es la bondad de Dios para entonces conocer el modelo a seguir.

Proposición: pasemos entonces a revisarlo, pero revisando antes el concepto de dicha palabra

1.       Concepto

Se define según el diccionario Larousse como:
·         Dulzura, afabilidad, suavidad de carácter
·         Blandura y apacibilidad de genio
·         Cualidad de bueno

De la palabra hebrea “tobe” que literalmente se refiere a bueno en el sentido más amplio, usado como un adjetivo o sustantivo para ambas personas (masculino y femenino. También se utiliza para señalar cosas o personas buenas o como un adverbio donde se refiere a hermoso, mejor, alegre, contento, placentero, etc.



2.       ¿cómo es la bondad de Dios?

Mencionemos algunas de las características de la bondad de Dios las cuales se relacionan directamente con cada uno de los versículos que estamos revisando…

·         Protectora v.5
·         Hospedador v.6a
·         Liberadora v.6b
·         Abundante v.9a
·         Alentadora v.9b
·         Suplidora v.10b


3.       ¿Cómo entonces imitamos la bondad de Dios?
Para ser los discípulos de Cristo que hagamos todo lo que Él nos ha mandado en cuanto a la bondad podríamos entonces decir que debemos ser:
·         Protectores de quienes necesitan nuestra protección (viudas, huérfanos, ancianos, quienes estén desamparados)
·         Hospedadores, haciendo sentir a todos los hermanos como parte de nuestra familia e invitando a aquellos que aún no son nuestros hermanos a formar parte de ella.
·         Liberadores de quienes sufren opresión por parte de vicios, malas influencias, frustración, etc.
·         Abundantes en compartir las bendiciones que hemos recibido con quienes mas la necesitan
·         Alentadores de aquellos que tienen poco ánimo, de aquellos que se sienten flaquear o que desean abandonar el buen camino.

·         Suplidores de aquellos que observamos que necesitan

sábado, 11 de octubre de 2014

La paz de Dios

Filipenses 4: 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.



Introducción: continuando nuestra revisión de los frutos del Espíritu, nos corresponde hablar de la paz. Quizás es esta algo natural que todas las personas anhelamos tener, pero muchas ven la paz de una manera simple como la falta de conflictos, pero para quienes conocemos al Señor sabemos que esta va mucho más allá, y es justo lo que deseamos en esta oportunidad, que cada uno de nosotros podamos obtener un entendimiento más completo acerca de qué es la paz para el Señor y porqué Él nos hace tanta referencia a la paz dentro de su palabra.

Proposición: acompañemos en la revisión primeramente del significado, pero también de lo que incluye la misma.

  1. ¿Qué es la paz?

En su escrito original mencionada con la palabra “i-rah'-nay” que literalmente incorpora prosperidad, quietud y reposo dentro de su significado puro.

La paz viene entonces a definirse como situación de tranquilidad y buena relación entre los miembros de un grupo. Si la vemos en el plano espiritual entonces podríamos añadir a dicha definición que incluye la paz un estado de confianza, esperanza y fe que no va alineada a las condiciones o situaciones que estén a nuestro alrededor.

  1. ¿Porqué se señala en la palabra que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento?

Te suena lógico el tener paz aún en medio de las situaciones de dificultad más grandes de tu vida,

Te suena lógico el tener paz viviendo persecución

Te suena lógico el tener paz cuando parece que todo a tu alrededor se vuelve un caos.

Pues es por esto que el Señor nos dice que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento, nos hace mantenernos en confianza, esperanza, fe y buena relación con el Señor aún cuando todo parezca estar en contra de nosotros.


  1. ¿Porqué la palabra señala que la paz de Dios guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús?

Si aprendemos a mantener la paz de Dios a través de nuestra confianza, fe, esperanza y buena relación con el Señor entonces el cumplirá su promesa de guardar nuestro corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús ¿y que quiere decir esto? Pues que el Señor al mantenernos confiando en Él entonces nos mantendrá en nuestro sentir y forma de pensar viviendo en la paz que Él solo puede dar.

Dios quiere mantener tu corazón y pensamientos libre de tribulaciones, preocupaciones o situaciones de estrés, sin embargo muchas veces nosotros preferimos vivir en preocupaciones y situaciones de estrés en lugar de vivir y experimentar la paz del Señor.


¿Cuanto tiempo tendrá que pasar para que le permitas al Señor hacerte vivir y experimentar su paz?
Dios quiere hacer manifiesta su paz en ti, pero para ello debes dejarle tu que ese fruto del Espíritu se haga manifiesto en tu vida.


lunes, 29 de septiembre de 2014

El gozo


Texto: Santiago 1: 2-4 hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.


Introducción: en oportunidad pasada revisábamos el primero y más grande de los frutos del Espíritu, el amor; pues continuando con nuestra revisión de los frutos del Espíritu, en esta oportunidad revisaremos el segundo de los frutos señalado en Gálatas 5, el gozo, para lo cual vale la pena revisar el concepto de esta palabra la cual muchas veces tiende a confundirse con alegría, además de revisar bajo que situaciones el Señor nos invita a estar brindando este fruto a quienes nos rodean así como también a de forma sincera vivirlo cada uno de nosotros.

Proposición: pasemos entonces a revisar este interesante tema…

1.       Concepto

 

Gozo se aplica principalmente en el aspecto moral. Es la satisfacción, placer o emoción intensa que causa algo que gusta mucho o la esperanza de obtenerlo.  El gozo es una necesidad absoluta, si tu estas bien con Dios debes tener un gozo continuo y contagioso, un gozo indescriptible y lleno de gloria, además un cristiano sin gozo es algo ilógico. Es además importante resaltar que el gozo es parte fundamental de lo que el Señor muestra a los que aún no lo conocen a través de los creyentes, por lo que un creyente que no muestra el gozo del Señor entonces está siendo piedra de tropiezo para que otras personas lleguen a Cristo.

 

2.       Diferencia entre gozo y alegría

La alegría depende de las circunstancias que nos suceden, y es por ello que nos volvemos esclavos de ellas, porque a veces estas circunstancias no son buenas. Sin embargo al hablar del gozo este no depende de las circunstancias sino del Señor, y el Señor es inmutable es decir nunca cambia por lo que varía en gran manera ya que no tiene nada que ver con las circunstancias que nos rodean.

 

 

3.       ¿bajo qué circunstancias debemos experimentar el gozo?

Como acabamos de revisar el gozo no tiene nada que ver con las circunstancias que estemos viviendo, por lo que sería entonces obvio el que debemos de experimentar el gozo en todo momento de nuestras vidas.

Es decir ante momentos de dificultad debemos estar gozosos, ante situaciones de escasez o crisis debemos estar gozosos, ante situaciones que traigan alegría a nuestras vidas debemos estar gozosos, al ver a personas cercanas a nosotros buscar del Señor debemos estar gozosos, es decir no existen situaciones bajo las cuales debamos dejar de lado el estar gozosos.

 

 

4.       El gozo manejado al modo de Dios en nuestras vidas produce paciencia

 

Un corazón enfocado en reflejar el gozo del Señor a través de su vida ira cada día haciendo que ante cualquier situación que afecte nuestras vidas podamos mantenernos fieles al Señor, por lo que entonces la paciencia frente a las diversas situaciones a que nos enfrentemos se hará manifiesta.

 

¿Cómo quieres que el Señor te vea, como el reflejo de su gozo o como un hijo desobediente que no se goza en su presencia?

viernes, 26 de septiembre de 2014

¿A quién iré?


Texto: Juan 6: 60-71

Palabras de vida eterna

60 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?

62 ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero?

63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.

65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.

67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?

68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?

71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.


 

Introducción:

Estas palabras fueron expresadas por el Señor Jesús luego de haber hablado a la multitud acerca de las intenciones que Él observaba en sus corazones de estar buscando el recibir pan y no de buscar sinceramente el recibir la palabra y enseñanza que Él estaba en ese momento brindándoles. En ese momento también les habló acerca de que Él es el pan de vida y el que viene a Él y cree en Él  no tendrá hambre y sed jamás, sin embargo muchos de los presentes murmuraban al no entender lo que Él hablaba.

Proposición: en esta noche revisaremos a la luz de la palabra cómo el Señor nos invita a buscarle, pero a buscarle de corazón y no por ningún interés, además de que tendremos la oportunidad de revisar la expresión mostrada por Simón Pedro la cual es mucho más profunda de lo que usualmente pensamos.

 

 

1.    Ninguno puede venir al hijo, sino le fue dado del padre. V.65

 

 

¿Significa esto entonces que nadie buscará de Dios sino lo elige Dios?

 

¿Por qué entonces invita la palabra a buscar a Dios mientras puede ser hallado?

 

¿A qué entonces se refiere con esto de que el buscar al hijo es dado por el Padre?

 

En ninguna manera significa que una persona tenga que esperar a sentir que Dios lo ha elegido para buscar del Señor, sino que esto significa que es de parte de Dios el que cada persona busque a Jesús y encuentre salvación y vida eterna.

 

La palabra invita a que busquemos a Dios mientras pueda ser hallado debido a que habrá un tiempo en que ya será el juicio de Dios y el que no buscó del Señor antes de ese momento estará ya condenado, ya que no es que será condenado sino que todo aquel que rehúsa creer en el Señor ya ha sido condenado y esto lo expresa en reiteradas ocasiones la palabra.

 

La palabra nos invita en todo momento a buscar de Dios a través de Jesús y es plan de Dios el que lo busquemos a través del hijo, por ello es que dice el propio Señor, que Él es el camino, la verdad y la vida y que nadie va al Padre sino es por Él.

 

 

 

2.    ¿por qué muchos se volvieron atrás al escuchar estas palabras? V.66

 

Retornando al pasaje leído al inicio y la introducción señalada, podemos notar entonces que muchos de los que seguían al Señor decidieron volverse ya que se sintieron descubiertos en sus intenciones, las cuales no eran sinceras sino más bien eran intenciones de obtener beneficio, en este caso en particular era el recibir el alimento sin esfuerzo alguno.

 

Suena muy curioso pero muchas veces escuchamos a personas soltar expresiones como “Si Dios quiere” o “Gracias a Dios”, pero al acercarse alguien a hablarles de la palabra nos llevamos la sorpresa de que la persona no desea escuchar nada de esto

 

¿por qué pues pasa esto?, pues es mucho más simple de lo que parece, en realidad esto es un simple ejemplo de que las intenciones de esa persona no son darle gloria a Dios o confiar en lo que Dios quiera sino más bien están confiando en si mismos y quieren resaltar los que les ha acontecido; pero saben aún para ellos tiene Dios misericordia, no es que se agrade con sus acciones, pero Dios muestra amor para con ellos así como la tuvo con nosotros que en gran parte del tiempo actuamos exactamente igual.

 

 

 

3.    ¿qué aprendemos de la expresión de Simón Pedro? V.68

¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna

Analicemos de manera separada la expresión, iniciando por la pregunta ¿a quién iremos? En realidad aquí Simón Pedro estaba resaltando de que no había otra persona o cosa en la cual pudiera el reposar su confianza, esta frase en realidad estaba mostrando una clara evidencia de que en su corazón él sentía que lo necesitaba y de que era muy difícil para él volverse atrás ya que se sentía totalmente dependiente del Señor.

Ahora bien cuando Simón Pedro expresa “Tú tienes palabras de vida eterna” está indicando que lo que el Señor hablaba no eran solo palabras  sino que estas palabras estaban llenando una necesidad en su vida, estas palabras lo estaban llenando de fe, de confianza y lo estaban encaminando a una vida eterna en la cual no solo él creía sino que era capaz de aseverarlo delante de todos aun cuando estos no pudieran entenderlo.

 

¿Has expresado alguna vez al Señor una dependencia como esta?

 

¿Mantienes tus convicciones claras en que Jesús es el único camino?

 

¿Representa para ti la palabra del Señor, palabras de vida eterna?, es decir palabras que te llenen de fe, confianza, esperanza, fortaleza, etc.

 

Finalmente ¿a quién acudes en tus momentos de dificultad y de alegría? El Señor quiere ser en tu vida tu pronto auxilio en las tribulaciones y quiere ser el amigo que se goce contigo en las alegrías.

domingo, 21 de septiembre de 2014

El amor demuestra nuestro nacimiento en Cristo


 

Propósito: mostrar a la iglesia la gran importancia, además de ser un mandamiento nuevo dado por el Señor, de amarnos entre los hermanos ya que así mostramos al mundo de que realmente hemos nacido de Dios.

 

Texto: 1 Juan 3:14 nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.


 

Introducción: suena bastante complejo este hecho, pero en realidad va más allá de lo que pensamos ya que el Señor dice en su palabra que un nuevo mandamiento nos da, el que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado, lo que entonces quiere decir que al no amar nosotros a algún hermano estamos pecando al no seguir su mandato

Proposición: en esta tarde revisaremos a la luz de la palabra como El Señor  dice que se demuestra el haber sido nacido de nuevo en Él, cómo Él ve nuestro proceder si actuamos en desobediencia a esta palabra y también que hacer si nos encontramos en esta situación.

1.       ¿Cómo se demuestra el haber nacido en Cristo?

 

La palabra señala que el nuevo nacimiento se demuestra al amar a los hermanos, pero ¿qué es esto de amar a los hermanos?

¿Es el simplemente decirles a ellos que los estimamos?

¿Es el tomar acción y hacerles ver con hechos cuanto les estimamos?

 

2.       ¿Qué sucede si no amamos a nuestros hermanos?

 

La palabra señala que el que no ama a su hermano permanece en muerte, y a que se refiere esto de muerte señalado en este texto, pues se refiere a que aquel que no ama a su hermano no ha nacido de nuevo, ya que el primer fruto del espíritu es “amor”.

 

Esto suena bastante fuerte pero es en realidad lo que dice el Señor no podemos estar diciendo que somos hijos de Dios y estar enemistándonos unos con otros, no podemos estar diciendo que somos hijos de Dios y estar hablando mal de los demás hermanos, no podemos estar diciendo que somos hijos de Dios y estar creando contiendas con otros.

 

3.       ¿Qué hacer si aún no experimentamos el amor por los hermanos?

 

Primeramente, como decíamos la semana pasada al hablar acerca de la seguridad de la salvación, usted necesita en oración acercarse a Dios y pedirle que le confirme a través de su Espíritu de si usted realmente es hijo de Dios o si necesita tener un encuentro con el Señor.

 

Si el Espíritu Santo le confirma que es hijo de Dios entonces usted necesita pedirle primeramente perdón a Dios por su mal proceder y así reconciliarse con Dios, pero sin dejar de lado la necesidad de ponerse a cuentas con ese hermano.